Todos hemos experimentado el poder de una mirada. Muchos recordamos aquella frase que escuchábamos de niños: “Mi mamá me habla con la mirada”. Sin necesidad de palabras entendíamos perfectamente lo que quería decirnos. Quizás estamos perdiendo parte de esa capacidad cuando nos comunicamos a través de una pantalla.
Hay algo curioso en los seres humanos. Nuestros ojos tienen una característica poco común entre los primates: la parte blanca que rodea el iris se ve claramente. Gracias a ello podemos saber hacia dónde mira otra persona, seguir su atención e interpretar muchas de sus emociones. Read more










